el precio de la rutina
Juan era un hombre de mediana edad huesudo de ojos claros . Patricia su mujer alta y rubia.
Vivian en la calle de la rutina cerca del parque de la aventura.
Se lebantaban a las 7 de la mañana todos los días siempre con el mismo ''pi pi pi'' desde que se conocían.
Trabajaban en el centro y siempre se llamaban al mediodía para matar el tiempo.
Patricia un día conoció a Pepe era marido de la muerta Susana y padre de la pequeña Sheila.
Pepe siempre alma en pena Patricia simpatica y risueña ella fue sustituyendo las llamadas que no decian nada de su marido por cafes de Pepe,llenos de bohemia.
Pepe intento olvidar las lagrimas y esbozar sonrisas, y la bohemia se torno cortejo y el cortejo llamó al deseo y ya se sabe el deseo siempre lo acompaña el señor sexo.
Patricia se folló a Pepe en el parque de al lado de su casa una tarde cualquiera.
Juan hundia los pies esa misma tarde en aquel parque con un pastel de aniversario por sus 20 años de casado con Patricia.
Los mudos arbustos gemian, Juan aunque no fuera bueno en la cama reconocia aquella pasion femenina, se imaginaba con su esposa jugando a romper la rutina. Cuando de repente de los arbustos salieron unas bragas y la voz de su mujer rompió el sueño de Juan.
- Y ahora como salgo a buscarlas...- Dijo una voz que reconocía
- No las necesitas.- Y de nuevo comenzaron a escuchar los sonidos de la pasión.
Juan recogió las bragas de su mujer y las puso dentro del pastel de su aniversario.
Aquella noche Juan hizo el amor a Patricia pero ella no decía ni sentía nada horas antes Juan le habia quitado la vida.
''pensando encontre la razon
imaginando ilustre el paraiso
en busca del sentimiento lo perdi
queriendo no sentir morí''
Vivian en la calle de la rutina cerca del parque de la aventura.
Se lebantaban a las 7 de la mañana todos los días siempre con el mismo ''pi pi pi'' desde que se conocían.
Trabajaban en el centro y siempre se llamaban al mediodía para matar el tiempo.
Patricia un día conoció a Pepe era marido de la muerta Susana y padre de la pequeña Sheila.
Pepe siempre alma en pena Patricia simpatica y risueña ella fue sustituyendo las llamadas que no decian nada de su marido por cafes de Pepe,llenos de bohemia.
Pepe intento olvidar las lagrimas y esbozar sonrisas, y la bohemia se torno cortejo y el cortejo llamó al deseo y ya se sabe el deseo siempre lo acompaña el señor sexo.
Patricia se folló a Pepe en el parque de al lado de su casa una tarde cualquiera.
Juan hundia los pies esa misma tarde en aquel parque con un pastel de aniversario por sus 20 años de casado con Patricia.
Los mudos arbustos gemian, Juan aunque no fuera bueno en la cama reconocia aquella pasion femenina, se imaginaba con su esposa jugando a romper la rutina. Cuando de repente de los arbustos salieron unas bragas y la voz de su mujer rompió el sueño de Juan.
- Y ahora como salgo a buscarlas...- Dijo una voz que reconocía
- No las necesitas.- Y de nuevo comenzaron a escuchar los sonidos de la pasión.
Juan recogió las bragas de su mujer y las puso dentro del pastel de su aniversario.
Aquella noche Juan hizo el amor a Patricia pero ella no decía ni sentía nada horas antes Juan le habia quitado la vida.
''pensando encontre la razon
imaginando ilustre el paraiso
en busca del sentimiento lo perdi
queriendo no sentir morí''


2 Comments:
Joer... Qué relato
:O
El final no me lo esperaba así que me has sorprendido bastante jejeje.
Volveré a por más sorpresas.
Gracias por pasarte por mi Blog.
;P Saludos desde la nevera
me encanto la intensidad del final, me dejo satisfecha, felicidades
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